Una mañana tranquila, sin drogas pero con placer. La locura atiende a su dueño, y huésped. La exhibición del ser a las damas que le han deseado, o desean; para darse placer y un poco de mentira para sentirse querido, aunque no sepa bien qué es eso.
Una mañana tranquila, sin drogas pero con placer. …

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